jueves, 17 de noviembre de 2011

Crónica 'de uno que estuvo a otro que no puedo venir'

Queridos Amigos, tras el emocionante congreso de este pasado fin de semana, hemo recibido multitud de correos de gratitud y apoyo, que iremos contestando poco a poco.


Queremos compartir con todos vosotros un correo que nos llego titulado "Crónica de uno que estuvo a otro que no pudo venir", relatando en primera persona lo vivido y sentido en este congreso.

Espero que lo disfrutéis y que os ayude a recordar esta maravillosa experiencia.

Muchas gracias Pablo, por tu generosidad y grandeza, por compartir con nosotros tu vivencia y tu sentir, y tu fabuloso DON y talento acariciando el teclado.


Un abrazo
Carlos



"Madrid, Viernes 11 de Noviembre.

Una congregación de anónimos docentes emprende viaje desde diversos puntos de la geografía española. Su destino, el teatro auditorio del recinto ferial de Alto de Extremadura. Su motivación, una educación mejor.

Hora 19: Llegada al fabuloso anfiteatro, coronado en un techo en forma de concha. Los asistentes se reconocen, se saludan, se impacientan. Dos tercios de entrada, pero el ambiente está rebosante. Los asientos vacíos han sido espléndidamente engalanados con una peineta de coloridos globos en los cuales pericias infantiles se dibujan asemejando el rostro de muchos que seguramente quisieron ir y no pudieron. Detalle exquisito. Las paredes están igualmente pobladas de colores: buzón de sugerencias, qué necesitas, qué aportas, más dibujos...

Los niños nos reciben. Nos ponen la pulsera identificadora. Comprueban profesional y escrupulosamente nuestra presencia en la lista. Y una niña nos estrecha la mano a todos los asistentes, atenta de que nadie se quede sin el suyo, mientras con una sonrisa impagable nos regala un entrañable: BIENVENIDOS! 

Comienza el Congreso. Los 3 espadachines investidos por la divinidad de la locura quijotesca necesaria para domesticar un evento como el que se cierne, se suben al escenario. Hay tensión entre el público. Todos deseamos que esto comience, y el largo camino recorrido por los organizadores comienza a vislumbrar su principio causal, su fin consecutivo, la cabeza del niño asoma, Itaca se ve en lontananza.

El manifiesto de APRENDEMOSTODOS se proyecta en la sala. Silencio y nuevamente, la emoción del primer momento en que lo vi.

Marina coge el micrófono. Su voz, entretejida de emociones, es un corcel que galopa las llanuras del por fin; Carlos, ya impasible y doctorado en cuidados y atenciones, amasa su espalda en un gesto que rebosa cariño, mientras Jaime parece disfrutar la magia del directo, dando el soporte necesario al triángulo.

La primera sorpresa es una metáfora pura: los muchachos de la octava clase de la Escuela Libre Micael, dejando a Stanislavsky a la altura del betún, improvisan una escena deliciosa, divertida, audaz, que deja claro una cosa: ¡PREPARAOS! ¡Nos tenéis que educar a nosotros! ¡Primera lección ‘in your face’!

Comenzamos a aprender. Comienza aprendemostodos.

El primer ponente, Fidel, sube a la palestra arrastrando una maleta llena de dragones, máscaras, sólidos platónicos y artilugios de infinita significación. Se antoja difícil describir a este hombre que ha hecho de la capacidad de reírse de uno mismo una virtud teologal. Su charla es una mezcolanza de catedralicia sabiduría mezclada con música circense, y la pausa y sentido que imprime a su discurso recuerda los mejores números de Tip y Col acompasados con la delicada y estudiada estética del relojero loco de Alicia en el País de las Maravillas. Nos presenta inteligentemente términos como la TRANS (para la cual él, y ahora nosotros, trabajamos) y LA ORGANIZACIÓN, que como su propio nombre indica, es la que ORGANIZA.... ¿El qué? Pues toooodooooo. Hay que decir, que entre otras cosas, nos enseña a aplaudir y nos obsequia con un PARA-PEROS, artilugio indispensable para curarse escepticismos de cualquier índole.

El siguiente en subir a la palestra semicircular es Juan Ramírez. A pesar, en mi humilde opinión, de ser el más discreto de los ponentes a nivel ilocutivo, (teniendo también en cuenta el efecto eclipsador de Fidel), su charla versa sobre la implicación de lo emocional en el proceso de aprendizaje. Incide sobre los conceptos de  Responsabilidad y sobre la necesidad de soltar una vez ejecutada la tarea, insistiendo en este concepto de respiración. La imagen más bella de esta conferencia, y que me la he llevado como un tesoro conmigo, es que el órgano del corazón, genera un campo electromagnético en muchas veces superior al  que genera el cerebro. Y de hecho, parece que hay estudios que confirman lo plausible de que el corazón sea un órgano de percepción de capacidades aún desconocidas. El ponente, personalmente, me emociona, por la honestidad que percibo en su testimonio. Siento en él  una férrea voluntad y una sencilla humildad del que ha sabido cambiar algo que hacía muy bien pero no le gustaba, por algo que quizás no hace tan bien, pero que realmente le emociona.

La primera sesión del congreso termina, y tras algunos abrazos e intercambios de opiniones, cada cual se va a descansar. Aún quedan muchos molinos que derribar y esta vez Don Quijote tendrá a su disposición a una armada de soñadores bien descansados.


Sábado, 12 de Noviembre:

El gran día. Por lo extenso y por todo lo acontecido.

Abre las ponencias Thurit Ambruster, maestra en la escuela waldorf de Valladolid. Su suave y pausada voz nos traslada al mundo de la educación infantil, para el cual reclama con orgullo un reconocimiento mayor. La masa gravitacional fundamental de esta conferencia se sitúa en la necesidad de forjar en el niño las fuerzas de la voluntad, en la necesidad de imperiosa de que el niño JUEGUE LIBREMENTE y de que asista a los procesos de creación de forma integral. Y aparece también la necesidad en el docente, de dar un paso al frente, en un ejercicio de valentía, y dar al niño lo que necesita. El primer aplauso espontáneo del día llega tras la ronda de preguntas, en la que Thurit se desenlaza de un ligero corsé de corrección, para decir: Pues si no tenéis espacio, echáis las mesas y las sillas a un lado y lo creáis!

Tras una breve pausa y degustación de los deliciosos bizcochos y galletas que el servicio de cafetería nos provee, el congreso continúa.

Es el turno de Beatriz Serrano. Y qué mujer! Con una naturalidad que ni las cataratas de Iguazú, esta mujer se presenta, nos cuenta su historia, resaltando la importancia de ciertas personas (a las que ella considera ángeles) en las biografías particulares, que por el 'simple' hecho de creer en los demás, cambian la vida de las personas sembrándola de oportunidades, retos inimaginados, oportunidades no soñadas. Su testimonio sincero, dinámico y divertido, pone de relieve la necesidad de ser uno mismo para empatizar con una audiencia o clase. ¡Enoooorme!

Pasamos a Alicia Bastos, que tras una breve y ejemplar representación de los grandísimos actores de la octava, da una conferencia sobre los aspectos neurobiológicos que inciden en el aprendizaje. Pese a lo complicado y extenso del tema, resuelve Alicia con sencillez  las imbricaciones del polo sensorial y su desarrollo temporal, dando claves para la detección de problemas en clase que si bien requerirán un profundo estudio, tambien es cierto que lo merecen. Personalmente, es la primera vez que entiendo la estructura neurológica y el trabajo que tomógrafos y estudiosos del “sensus” se afanan en desarrollar. Así que chapó por Alicia. La imagen que me quedó, es lo milagroso de la locución de una simple palabra.

¡A comer! Día radiante y 45 minutos para el papeo. Después....

Interludio: ¡A bailar con Yolanda Herranz! Es necesario indicar aquí, que el escribiente BARTOLO, decidió celebrar una cumbre de urgencia con uno de sus compadres, y sabotearon su sesión de baile, arte para la que ya se sienten suficientemente preparados, en pos de debatir asuntos de capital importancia para el futuro de la humanidad. Por lo delicado del asunto, y lo elevado de la música, los Bartolos citados se ausentaron unos minutos del anfiteatro durante esta sesión, no sin antes comprobar cómo muchísimas Maritxus se contoneaban cautivadoras intentando distraerlos de su cometido al ritmo de melodías evocadoras y totalmente embriagadoras. También había muchos Bartolos subidos al escenario, pero estos no reclamaron tanto la atención de los dos Ediles.

Tras la danza, quedó el ambiente cargado de una energía increíble. Desfogadas y sonrientes las maritxus bajaron del escenario con algún simpático reproche a la malentendida cobardía de los bartolos. Ay, ¡Si ellas supieran!

Y a continuación, directamente proveniente del gran estallido, con todos nosotros estuvo.... PUCHI CACHI CHI PU KA! Don Ramiro Quai, que vino a hacernos sentir el ‘flow’ de Mayu Maná, la música del cuerpo, el imperecedero sonido del chascar, patear, palmear, la consonántica comunión entre cuerpo y onda sonora... la ancestral memoria de la percusión primigenia. ¡Qué gozo y qué divertido!

Y bueno. Luego don Jaime Buhigas. ¡¿Qué decir de Jaime?! Cuando lees su currículo dices... buah, no me lo creo, ni de coña ha hecho todo eso. Pero después de que te dé esa sesión de “transpoíesis alquimusical”, después de que te descubra la geografía del secreto, la chapuza y la magia, después de convertirnos en Karajans de nuestras emociones, después de revertir el símbolo, de enfrentar dragones, de representar el crecimiento fractal de la realidad, de teatralizar las propuestas y de transmitirnos su ser hasta tal punto de estar deseosos de entregarle una tarea que nos propuso... ¡¿Qué decir de Jaime?! Yo prefiero guardar silencio, y tener la seguridad de que todo es posible, sí. Pero dentro de todas las posibilidades, hay que elegir una. Con valentía y decisión. Y después seguir.

Tras Jaime... otro SER mayúsculo. Viaje al país de la experiencia, de la 'interinvención', de la complicidad. Don Luis Emilio OLIVER, mago blanco, tonto del pueblo, niño postcoz, adulto ultrainventado, ser al que le sobran ojos, visor de gnomos duendes y otras criaturas maravillosas, profesor de secundaria durante más de 35 años, soñador inflexible, boxeador del cariño, ejemplo de humildad. Dijo algo precioso. Si el ojo manda al cerebro una unidad de información, el cerebro está mandando al ojo al menos diez veces más de información. Por tanto, ¿qué es ver? ¿qué es imaginar? ¿qué es elegir? ¿qué es la libertad? 

El día terminó con el grupo APRENDER Y JUGAR. Dos muchachos y dos muchachas con los colores del parchís, que hicieron más que dijeron. Contaron una y se comieron veinte. Nos hicieron reír, abrazarnos, interpretar, botar, conocernos, movernos de sitio, bailar con las manos.... hacer el humor con nosotros mismos. Extenuantemente bueno.

Y con esto ya estábamos que nos arrastrábamos. Nuevas despedidas, ni hablar del peluquín de cena. La luna brillaba firme en el cielo, y cada cual regresó a disfrutar del descanso de los justos. Aunque solo fuera por una noche.  ¡Y pu chi ka chi chim pu ka!

Domingo, 13 de Noviembre:

Beatriz de Goyoaga inauguró el día dirigiendo una sesión entrañable y muy especial. Utilizando la respiración para enseñarnos de qué está hecho el cosmos, nos hizo sentir a cada cual un mundo inexplorado de bienestar y nos hizo estar un paso más cerca del presente y de la felicidad. Y además, esta señora de pulcra y elegante envoltura blanca, cuyo rostro chamánico iba cambiando según la luz y la expresión que reflejaba, ¡¡era una cachonda!! 

A continuación, con Amparo Pastor, aprendimos a visualizar las constelaciones personales y familiares que nos acompañan y presiden cada encuentro. Impresionante ver cómo esta señora de una vitalidad envidiable, subía a 60 personas al escenario y jugaba con ellas, las emocionaba, les hacía implicarse, y representaba ese fino material de tiempo que nos liga al pasado, al futuro y concurre en el presente. Quedó evidenciado que todo está presente en todo. Que todos estamos unidos por un corazón que nos late. 

Y ya para finalizar, Elena Martín, nos ayudó a comprender los miedos. Su función, utilidad, uso y emplazamiento. Cómo afrontarlos y evitar que nos aprisionen. Cómo dominar a ese dragón feroz que en realidad sólo intenta preservarnos de lo que nos hace daño. Contactamos con nuestro niño e hicimos que llenara un globo con sus miedos. A continuación lo hicimos estallar tornando el auditorio en una traca, en merecido homenaje a los compañeros valencianos que nos acompañaron en la singladura.

Se notaba que ya “el fin” quedaba cerca. Todo era ya más distendido y elástico. Éramos más flexibles y danzábamos los últimos bailes alrededor del egrégor generado. La llama había quedado avivada, y el vaso más que llenarse se había vaciado.

Queda en frente la labor para las aulas, la respuesta de que cada uno busque en ‘su libro’ las respuestas y propuestas que cada momento de la realidad trae ante nosotros.

Conviene decir, que pese a lo extenso de este relato, es muy breve lo aquí referido.  Interminable sería contar con todo detalle todo lo que una suma de voluntades de esta magnitud genera.

Y no, no hay peros que valgan. Aprendimos todos.

Y seguiremos aprendiendo.

Pablo Bartolo"


4 comentarios:

  1. Gracias Pablo, me ha encantado tu carta y me ha hecho sentir todavía más el no haber estado ahí.

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  2. Que envidionaaaaaaaaaaaa!!! Jo! como siento no haber podido ir... :-(

    Para la próxima, que confío que la habrá, NO ME LA PIERDO!!!

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  3. Precioso el relato, ya que me permitió mental y emocionalmente trasladarme al Encuentro, al que no pude asistir. Confio que puedan organizar algo en Valencia, y por supuesto contar conmigo!!!
    Silvina
    http://silvina-porelcaminodelasemociones.blogspot.com/

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  4. Pablo, maravillosa descripción!

    Yo iba a aprender a mirar a los niños desde dentro, y me descubrí buscándome a mí...

    Pablo, tu has encontrado las palabras para describirlo y, además, has intentado transmitir esas emociones, sin embargo, como bien dices aún quedaría mucho por decir.
    Hay veces, que si no lo vives, es difícil de sentir.

    Fue impresionante, divertido, emocionante, ritmico, imaginativo.... fue, simplemente, único!

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