martes, 4 de diciembre de 2012

La escuela que somos....



Mi escuela es tan pequeña
que no cabe el maestro.
Tal vez no tanto,
pero, 
en sus cuatro rincones, 
apenas hay sitio para guardar
todas las cosas del universo.

Mi escuela está tan lejos
que se sale del mapa.
Tal vez no tanto, 
pero el camino es largo
y salgo, cada día,
de madrugada.
Por atajos infinitos, 
voy siguiendo las huellas
de mis propias pisadas.

Es tan pobre mi escuela
que, al sumar una y una,
 allí no son dos
 sino una y media,
tal vez no tanto,
pero a veces mi escuela
no parece una escuela. 

Nadie tira una tiza, 
nadie arruga un papel
ni se mancha de tinta.
En mi escuela, 
nunca huele a virutas de lápiz
al entrar por la puerta. 

Pero mi escuela es tan pequeña,
tan pobre
y está tan lejos,
que no es solo una escuela.
Es tan pequeña
que crecemos por dentro.
Está tan lejos
Que al llegar, nos sentimos como en casa.
Es tan pobre mi escuela
que, a falta de libros y cuadernos, 
aprendemos a escucharnos
y le ponemos nuestra propia voz
a las palabras

Juan Carlos Martín Ramos – “Poemamundi”