lunes, 30 de junio de 2014

No tienes otra cosa que hacer que ser un profesor, maestro o padre ¡feliz!



Viendo a la pobre Mafalda delante de su sopa, resignada y triste, no puedo evitar pensar frente a cuantas sopas nos encontramos también los adultos todos los días. A veces la vida parece ser un "tío vivo" que no para de llevarnos, una y otra vez, al mismo sitio. Puede que en ocasiones seamos capaces de anticipar lo que va a venir y prepararnos para ello. Otras nos atropella la misma respuesta impertinente de nuestros hijos, la actitud retadora de algún alumno, volvemos a perder los papeles y hacemos crónico en nosotros un padre o profesor que no queremos ser, pero del que no sabemos como escapar. Como Mafalda, te tragas la amarga sopa cotidiana, y a fuerza de vivir en este "modo automático", acabas creyendo que no hay otra cosa; que la vida te ofrece ese triste caldo como único menú posible.

Pero, ¿sabes? ¡Hay tantos exquisitos platos esperándote! ¡Nos sabes cuantos delicados manjares hay por degustar! No podrás hacerlo si no haces un único y sencillo ejercicio; un solo paso de poder:  

¡¡Párate y piensa!!

Es verdad que no estamos acostumbrados. La vida va deprisa, cada vez más rápido, y es una gran ejercicio de consciencia decir, ¡ya no más! ¡Me bajo del carrusel! ¡Hay que ser valiente para ello!

Lo bueno de esto es que a partir de entonces tu visión cambia. Tu trabajo en el aula, tus alumnos, tus hijos, tus compañeros de trabajo, el director del instituto y hasta el alumno más "tormento"¡cambia!
No es que ellos de golpe pasen a ser lo que tu siempre has esperado que fueran, sino que ahora tienes otra visión privilegiada para acercarte a ellos; lo que ha cambiado es tu visón. Es realmente gratificante ver como unos nuevos ojos, aún siendo tus mismos globos oculares, pueden cambiar tanto tu vida. Lo mejor de esto es que depende de ti, y solamente de ti.

Párate, ¡salta del tío vivo! Verás como una vez hecho no era para tanto.

Y cuando estés ya abajo; cuídate, perdónate los errores, atiende lo que necesitas, señala el disfrute como objetivo final y elige para ti un trabajo en el colegio, instituto o en familia, lleno de sentido, creatividad y alegría.¡ Lo mereces! De hecho no tienes otra cosa que hacer que ser un profesor/ra, padre o madre ¡¡feliz!!
¡Solo tienes que darte el permiso!



Como siempre: ¡Ganamos todos, si Aprendemos todos!

Marina Escalona


Escuela de verano para padres y porfesores "Aprendemos todos": Una escuela para hacer, sentir y dsifrutar. http://youtu.be/BD8th2fMzlU

viernes, 27 de junio de 2014

Un maleta muy especial







Se acabó el curso y llega el momento de descansar, disfrutar y recargar las pilas para poder llegar a septiembre renovados. Ya queda poco tiempo para encontrarnos en esta especial escuela de verano para profesores y padres que crearemos entre todos en Pradoluengo. Hemos preparado un nutritivo bufete para que cada uno pruebe según su paladar y necesidad. 

Te queremos hacer llegar una lista con aquellas cosas que no pueden faltar en tu maleta:

1) Una cesta de picnic, o cualquier mochila que te permita llevar, a modo de "Caperucita roja", tu cena al bosque.

2) Ropa de abrigo, no anorak pero si calzado cerrado y forro polar, pues por la noche refresca en nuestro querido pueblo y no queremos que pases frío. Tu ropa debe permitirte sentirte cómodo al moverte.

3) Un bote de cristal con un alambre y una vela para hacer tu propio farolillo para los paseos nocturnos. 
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4) Un pareo o manta ligera para echarla sobre el césped para cuando hagamos un "picnic", alguna meditación o escuchar un cuento.

5) Para el taller de escenografía y vestuario necesitamos telas, papel de periódico, blondas de papel blanco ( las que se ponen en las tartas), cartulinas de colores, lanas, sábanas, alfileres de colores, pelucas, cartones, esponjas, flores de tela, plumas, tul, tijeras, barras de maquillaje, papeles de seda, metalizados y cualquier cosa que os os sugiera magia y juego.
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6) Como siempre trae un objeto pequeño y sencillo pero que tenga significado para ti.

7) Un trozo de cuerda de 3m, o rescata la que tenias de pequeño para saltar a la comba. 

8) Trae apuntado en un papel las situaciones o tropiezos que te generan mayor dificultad con tus hijos o en el aula.

9) Necesitarás una carpeta para guardar las preciadas "chuletas" que te daremos.

10) Y sobre todo, trae un espíritu abierto y curioso. Ven con ganas de mirarte hacia dentro pero con respeto y ternura; ven a emocionarte, jugar y ganar par ti la paz, el descanso y la vida que nos da la naturaleza.

Todos los que allí os recibiremos estamos deseosos igualmente de aprender de vosotros y vivir esa experiencia.
¡Nos vemos pronto!
Del 14 al 18 de Julio en Pradoluengo, Burgos.
¿"Aprendemos todos"?
www.aprendemostodos.com
Tlfn: 668816641/ 668806897







jueves, 26 de junio de 2014

Querido Andrés (profesor de latín):



Se que no es normal que una alumna escriba cartas contando lo que le parece una clase y tu método de explicar, pero espero que todos estos sentimientos que quiero transmitirte en este folio te sirvan para darte cuenta de lo que no solo me has aportado a mí, sino a los siete alumnos que formamos parte de tus clases de Latín.

Viniste de sustitución, ya que una profesora se jubilaba y nos dijiste que no querías una clase en la que nos durmiésemos cogiendo apuntes. Decías que lo más importante era la buena relación con el profesor, que no querías que nos aprendiésemos las cosas de memoria, incluso nos dabas trucos de lo más absurdos, pero útiles, para aprendernos una declinación. Aún me acuerdo de la famosa teoría del Sandwitch. Esa en la que explicaste perfectamente que las oraciones se van analizando poco a poco, que debemos tener los elementos necesarios; que para hacer y degustar un bocadillo de lo más apetitoso se requería práctica, esfuerzo e interés.

Las teorías con el paso del tiempo han resultado de lo más útiles y esa emoción, tu manera de parar las clases para contarnos un chiste cuando nos veías desconectados y “en la luna de Valencia”, han hecho de ti un profesor con interés, una clase a la que merece la pena ir y no saltarse ninguna de las explicaciones porque… ¿Quién sabe como terminará la teoría del enanito? ¿Cómo acabará esa historia de la huida de un bar en el que había millones de personas?

Da gusto ver como alguien es tan entusiasta, como nos entiende, como no solo nos enseña lecciones de Latín, si no que nos enseña a reflexionar sobre la vida, a detenernos tres segundos y pensar cual es la manera correcta de resolver un problema.

Solo tengo palabras de agradecimiento hacía a ti. Así que gracias. Gracias por todas esas teorías (sé que aún quedan varias).

Quiero darte las gracias también por como nos motivas, por como intentas “chantajearnos” con lacasitos de chocolate cada vez que hacemos bien un ejercicio. Me gusta especialmente cuando nos regalas dibujos de ochos que supuestamente son gatos dibujados por tu hijo de tres años. Aún conservo uno en el corcho de mi habitación y es imposible contener la risa, pues el gato parece un ciempiés de las miles de patas que ha dibujado.
Es una rabia no saber si el año que viene estarás de nuevo con nosotros, pues quiero seguir teniendo apuntes llenos de anotaciones por todas partes en las que escribo una y otra vez tus teorías; garabatos que después me hacen sacar buenas notas en tu asignatura.
Gracias una y otra vez por ser así y por todo lo que nos has aportado durante este curso.

Se despide tu alumna de primero de bachillerato.
Instituto Ramon y Cajal de Madrid.


Marta García

lunes, 23 de junio de 2014

¡No te olvides disfrutar de tus hijos este verano!: 5 Claves para hacerlo posible.

Ya han empezado las vacaciones y de nuevo nos encontramos con nuestros hijos en casa y mucho tiempo y convivencia disponible para todos. A veces nos cuesta gestionar ese cambio en un momento en el que la principal necesidad es descansar y cargar pilas para el nuevo curso. Es un tiempo escaso e intenso al que debemos sacarle el mayor beneficio posible.

Te recomendamos estos sencillos pasos para que el verano tenga otro color:

1) Asamblea familiar de necesidades y sentimientos: Muchas veces damos por supuesto que los niños tienen que obedecer o hacer ciertas cosas por el hecho de ser  menores y estar a nuestro cargo, dándoles un escaso o nulo papel en las decisiones que organizan lo cotidiano. Una asamblea familiar es un magnífico recurso para darles la oportunidad de participar activamente en ello. Es importante recoger en dicha asamblea cuales son las necesidades que unos y otros tenemos y como nos sentimos cuando no son atendidas:

- Nosotros queremos descansar: Pasear, dormir más,  leer un libro sin ser interrumpido mil veces y no perder los nervios por tener que estar a cargo de un orden y limpieza que debe estar en manos de todos. Debemos transmitirles que los límites que les ponemos de horarios, orden y demás, no son un capricho sino que los necesitamos para sentir que los cuidamos y así sentirnos bien como padres.

Ellos jugar, correr, ¿y? ¿Cuantas cosas necesitan ellos que no conocemos? ¿Cuales son y como se sienten cuando no son atendidas? Muéstrate abierto y curioso a sus demandas. Se generoso y házselo saber.

La casa y el entorno también tienen unas necesidades que deben ser atendidas para que todos estemos a gusto. Queremos hacer a los niños responsables pero solo ponemos énfasis en sus estudios. Las tareas domesticas sencillas, que cada niño puede desempeñar en función de su edad, son una magnifica oportunidad para que éste aprenda esta responsabilidad, pues recoge inmediatamente el beneficio de su trabajo, algo realmente gratificante si sabemos valorárselo.

Una vez que hemos hecho "visibles" todas las necesidades que nos llevan a sentirnos mejor, vamos pactando poco a poco cuando y como van a ser atendidas, buscando el compromiso firme cada uno de los que la forman. Es decisivo que nosotros seamos los primeros en ser firmes cumplidores de nuestros acuerdos, si no ellos ya nunca le darán valor a la asamblea y habremos perdido su enorme valor.
¡Ah! No te olvides de nombrar a uno de tus hijos moderador de dicha asamblea. Tan poderoso cargo debe ser rotatorio para que todos se entrenen en ser justos y moderados, asignando turnos de palabra y poniendo calma cuando las energías se alteran un poco. Haz tantas asambleas como sea necesario para hacer los ajustes que vayan surgiendo.

2) Un tiempo sin deberes: Los niños tienen agendas apretadas de mil actividades y largas horas de deberes durante el año. Si los padres no nos llevamos trabajo a nuestras vacaciones, ¿por qué llenamos su descanso de cuadernillos de tareas? Déjales que vuelvan a colegio con "hambre" de aprender y hacer. También para nosotros es una regalo liberarnos de ese rutinario control, con la tensión que genera para toda la familia. Redúcelos al máximo.

3) Conexión por delante de educación: Puede que esto te sorprenda de entrada y te preguntes ¿Qué hay más importante como padre que educar? Tu mismo vas a responderlo. Seguro que en tu trabajo haces las cosas de buen grado si la persona que te las pide te conoce, sabe como eres, te atiende y motiva para que saques lo mejor de ti y te lleva a conectar con la tarea, no desde la imposición sino desde el valor. Con nuestros hijos pasa lo mismo. Educarles será mucho más fácil si estamos conectados con su forma de ser, necesidades, emociones, lo que les pesa, les inquieta, les duele, les asusta, etc. Si estás dispuesto a ver al ser humano que tienes delante, más allá de las expectativas que tienes de él como padre; si primas el descubrir quien es, en lugar de lo que tu quieres que llegue a ser, será mucho más fácil recorrer el camino juntos.

4) Confía: Vivimos inquietos en la incertidumbre de si nuestros hijos llegarán a responder a todas las demandas que la sociedad pide hoy en día, que cada vez son más. Confía en que tu hijo tiene en cada momento de su vida todos los recursos necesarios para salir adelante. Así no los haremos inválidos a base de seguir su pasos milimétricamente y disfrutaremos más de acompañarlos en este viaje.

5) Disfruta: La palabra disfrutar viene de dis (sin) fruto (beneficio, consecuencia, recompensa, etc), es decir, hacer cosas por el placer de hacerlas, sin que haya un beneficio o recompensa externa por ello. Nos pasamos el año buscando la productividad y rentabilidad de todo lo que hacemos. Las vacaciones son más que nunca una bonita oportunidad para hacer cosas improductivas y conectadas únicamente con la alegría de hacerlas. Los niños son grandes maestros en esto.

Quédate con esta cita de Doménico Cieri :

"Ser conscientes de la vida mientras se vive, alcanzar a vislumbrar su implacable grandeza, disfrutar del tiempo y las personas que lo habitan, celebrar la vida y el sueño de vivir, ése es su arte."

Que este sea tu objetivo este verano.


http://youtu.be/BD8th2fMzlU

Marina Escalona

viernes, 13 de junio de 2014

Un poder que tenemos que "Aprender todos"


¡El sistema educativo es una desastre! ¡No permite, no deja, está anticuado, no.....! 

¿Cuantas de estas expresiones has oído en tu entorno familiar o laboral? ¡Muchas! Y seguro que muchas veces también salidas de tu boca. La inercia, la más fuerte energía de la naturaleza, nos lleva a quedarnos como un disco rallado perdidos en la queja, un espacio vital donde, sin darnos cuenta, estamos cediendo nuestro poder a otros y llenándonos de pesos e incapacidad para cambiar nada, pues siempre hay un orden más grande al que le damos todos nuestros recursos. Solo nos queda la protesta, la esclava retahíla de frases que un día tras otro nos anulan.

En las familias y en la escuela vemos como los niños piden a su manera un cambio, ¡un cambio ya! Ellos necesitan que el colegio sea mucho más que un repartidor uniforme de contenidos; necesitan llevar sus emociones y que ésta sea una sitio de expresión, de búsqueda activa, de creación e inspiración.

Pero sobre todo buscan adultos sólidos, que sean el referente que ellos necesitan para crecer con confianza. Buscan verdades y certezas que solo les podemos dar nosotros y que igualmente son nuestra conquista cotidiana. 

Ante esta petición podemos hacer dos cosas:

- Mirar para otro lado, escondernos, negar nuestra invalidez por dolorosa o decirles que hay un mundo ahí afuera que nos imposibilita darles eso, transmitiéndoles mensajes como, no puedo, es imposible, ya me gustaría a mi, la vida es otra cosa, no hay nada que hacer.....Queja e invalidez.

- O remangarse y recuperar el propio poder personal que no cedemos a nadie. Toca mojarse como padre y como profesor y buscar valiente y humildemente con ellos una nueva forma de aprender en el aula; toca re-visarse, re-mirarse y re-inventarse. Toca volverse a crear, pero esta vez a la medida de uno mismo para encontrar lo más auténtico y libre.

No es fácil, es verdad, pero no es imposible. De hecho es un terreno pendiente de conquistar por los adultos en todo tipo de entornos. Ahora la universal crisis educativa; nos deja más posibilidades que nunca pues, cuando todo está perdido, todo está por ganarse. 

Este es un aprendizaje pendiente para todos y no podremos educar ciudadanos libres si no nos hacemos profesores y padres libres, que lleven todas sus ofertas a los que empiezan a vivir. El propio poder personal, el gran poder interno que nos habita a todos y cada uno de nosotros, es nuestro y solo nuestro y se ejercita como un músculo, poco a poco y día a día; sabiendo que el beneficio es incuestionable.

El sistema educativo se cambia desde abajo, poco a poco, con confianza, valentía, responsabilidad y paciencia; valiosas actitudes que nos van a llevar donde queramos. Hay una nueva forma de ser y de estar en el mundo que solo se muestra cuando los adultos dejamos nuestros limites y miedos a un lado y recuperamos lo que nadie puede quitarnos. Tu familia y tu aula son tus espacios de poder personal y en ti está hacer de ellos un terreno nutritivo, inspirador y ejemplar para tus hijos y alumnos. Ellos se lo merecen y nosotros también.

Marina Escalona